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lunes, 20 de mayo de 2019

DILO EN SEÑAS.


Vivimos en un mundo complejo e interconectado, cada vez más desafiante, que cambia a una velocidad inédita. En muchos sentidos, más que una era de cambios, nos encontramos frente a un cambio de era. 
México se distingue por su gran diversidad. Además de los propios retos que afrontamos, la conectividad permanente añade complejidad y dinamismo a nuestro día a día. Los nuevos escenarios –altamente cambiantes– exigen que el sistema educativo esté en constante renovación, con el fin de asegurar que la educación permita alcanzar a las futuras generaciones su máximo potencial.

Imagen tomada de Google.com
Desde hace algunos años, el sector educativo ha apostado y trabajado a favor de la inclusión. Recordemos que inicialmente las personas con discapacidad eran privadas de su derecho a la educación, permaneciendo en casa para recibir únicamente una atención asistencial. Al pasar los años, eran dirigidas a centros escolares en donde la socialización se daba solamente con otros alumnos con alguna condición asociada a la discapacidad, posteriormente fueron integrados en las escuelas regulares, ofreciéndoles apoyo específico en el aula de USAER y en donde las actividades las realizaban de forma individual. Hoy por hoy, luchando por transformar las escuelas regulares y sembrar en ellas una visión inclusiva, todo alumno que presente una discapacidad, aptitud sobresaliente o dificultad severa de aprendizaje, conducta o comunicación son incluidos en las aulas, compartiendo con los compañeros actividades académicas, lúdicas, culturales, cívicas, etc. durante la totalidad de la jornada. 
Imagen tomada de Google.com

La educación y las escuelas inclusivas, como objetivos a largo plazo, buscan construir comunidades que perciban en las diferencias un recurso valioso para potenciar las capacidades y habilidades de los estudiantes. Con estos objetivos se busca incentivar acciones puntuales en las escuelas y en las aulas que ayuden a eliminar las Barreras para el Aprendizaje y la Participación (BAP). 


El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en 2014, del total de discapacidades reportadas publicó los siguientes porcentajes: la discapacidad para caminar, subir o bajar usando sus piernas muestra un 64.1%, mientras que el 58.4% señaló tener dificultad severa o grave para ver; 38.8% para aprender, recordar o concentrarse, 33.5% para escuchar y 33% para mover o usar brazos o manos.

El porcentaje se calculó con base en el total de la población con discapacidad. 
La suma de los porcentajes es mayor a 100 porque una persona puede tener más de un tipo de discapacidad.

En esta ocasión, considerando el alto porcentaje de personas que presentan discapacidad auditiva y las barreras comunicativas a las que se enfrentan, la entrada se orienta a la atención de los alumnos que presentan dicha condición, la cual se caracteriza por la pérdida de la capacidad de percepción de las formas acústicas, producida ya sea por la alteración del órgano de la audición o bien de la vía auditiva.
Generalmente, las pérdidas auditivas profundas y severas pueden ser detectadas fácilmente, ya que la alumna o el alumno puede presentar importantes dificultades en el desarrollo lingüístico.
Con el fin de facilitar la detección de este tipo de pérdidas se señalan a continuación algunos signos indicativos del déficit auditivo:
-       Dice mucho “¿Qué?”.
-       Al llamarle algunas veces responde y otras no.
-       A veces parece que entiende y otras no.
-       Le cuesta la comprensión de consignas.
-       No responde a ambientes ruidosos.
-       Se distrae fácilmente
-       Su voz es demasiado fuerte o débil.
-       En lecturas colectivas suele perderse.
Muchos de los niños que presentan discapacidad auditiva también presentan trastornos en su comunicación, sobre todo para la comprensión de mensajes y, posteriormente, en la expresión de sus ideas; esto se debe a que en la discapacidad auditiva hay una dificultad en la recepción, discriminación y comprensión del sonido, por lo que a los niños se les dificulta construir significados.
Cuando se detecta una pérdida auditiva es necesario comenzar lo antes posible con la habilitación del niño, con el fin de lograr desarrollar las habilidades comunicativas de la forma más normal posible y así apoyar el desarrollo cognoscitivo adecuado.
Los Sistemas Alternativos y Aumentativos de Comunicación (SAAC) tienen como objetivo aumentar la capacidad de comunicación de las personas que presentan dificultades para conseguir una comunicación verbal funcional. Un ejemplo de un sistema alternativo es la Lengua de Señas Mexicana (LSM), la cual es el medio de comunicación de la población sorda.

Imagen tomada de Google.com

"La lengua de una comunidad de sordos, que consiste en una serie de signos gestuales articulados con las manos y acompañados de expresiones faciales, mirada intencional y movimiento corporal, dotados de función lingüística, forma parte del patrimonio lingüístico de dicha comunidad y es tan rica y compleja en gramática y vocabulario como cualquier lengua oral."

Como docentes, muy posiblemente compartamos experiencias con algún alumno (a) que presente sordera, siendo una exigencia a nuestra práctica el desarrollar habilidades comunicativas (y fomentarlas a nivel escuela) que le permitan al alumno (a) acceder de manera óptima al aprendizaje y socializar con la comunidad escolar. 




Aplicación para el
estudio de la LSM.
Una de las aplicaciones que yo recomiendo es la de “Dilo en señas”, un juego para aprender Lengua de Señas Mexicana (LSM), diseñado para niños (as) con sordera, pero que todos podemos jugar; creado para ayudar a los niños sordos en el desarrollo de su lenguaje y para mejorar la comunicación en LSM. Esta aplicación ofrece soluciones tecnológicas para mejorar la calidad de vida de las personas sordas en México, con cuatro objetivos: lenguaje, comunicación, sensibilización e inclusión. 

Es una aplicación gratis que podemos encontrar en las tiendas electrónicas de cualquier sistema operativo en celulares, computadoras y tabletas, lo cual resulta sencillo y accesible a la hora de su descarga y uso. Como docentes, al estar en contacto con la mencionada aplicación, podemos comenzar con el estudio de la dactilología, señas que representa cada una de las letras del abecedario, lo que nos permitirá apropiarnos de los ideogramas, los cuales representan una palabra completa, generalmente con una seña relacionada con la inicial de lo que queremos comunicar.
Representación de la dactilología y de los ideogramas.


En Dilo en señas, podrás estudiar los principales campos semánticos relacionados con el contexto escolar, familiar y social de los alumnos. Es de muy fácil uso, ya que primero puedes practicar el abecedario para poder realizar una breve evaluación y conocer los avances conseguidos. Luego, para practicar los ideogramas, puedes seleccionar la categoría que deseas retroalimentar (familia, alimentos, juguetes, etc.) para practicar seña por seña y después resolver un pequeño examen de opción múltiple que te permitirá identificar aquellos campos semánticos que ya has aprendido y loa que requieres retomar.

Para su estudio con los alumnos, una opción es la de proyectarlo en el aula y retroalimentar en conjunto, de esta manera se estará favoreciendo la comunicación, con el compañero (a) que presenta sordera y al mismo tiempo incrementaríamos el nivel de inclusión de las escuelas.
Otro dato importante, es que los niños muestran un alto nivel de interés al momento de estudiar la LSM, mostrando empatía por aquel compañero (a) sordo que requiere de un medio diferente para poder expresarse.

Campos semánticos de la aplicación "Dilo en señas".


Esperando les haya sido de utilidad la presente entrada, les sugiero tener acercamiento con la aplicación mencionada, incluso a quienes no tienen alumnos con discapacidad auditiva ya que la LSM, siendo patrimonio de la humanidad, más que un sistema de comunicación, es un medio para aumentar la inclusión.





REFERENCIAS.
Estrategia de Equidad e Inclusión: para alumnos con discapacidad, aptitudes sobresalientes, y dificultades severas de aprendizaje, conducta y comunicación.

La inclusión es tarea de todas y todos. Tomo I. Documento anexo, estadística 911 y detección inicial.